Devoluciones tras el Black Friday: cómo gestionarlas sin colapsar
Guía para gestionar las devoluciones de tu e-commerce después del Black Friday: cómo organizar el circuito, qué hacer s…
Integrar tu e-commerce con tus transportistas significa que los datos del pedido viajen solos de la tienda al transportista y que el estado del envío vuelva al pedido, sin copiar nada a mano. Lo que más compensa automatizar es la generación de etiquetas, el paso del número de seguimiento al pedido y la solicitud de recogidas; lo que sigue necesitando a una persona son las excepciones. En esta guía vemos el flujo de un pedido, qué automatizar primero y cómo plantear la integración sin que el proceso de envío se te descontrole.
Sin integración, cada pedido pasa por varias manos: alguien copia la dirección, entra en el sistema del transportista, genera la etiqueta, pega el número de seguimiento y avisa al cliente. Con integración, esos pasos los hace el sistema y tu equipo se centra en lo que no encaja.
No es solo un cambio tecnológico. Cada tarea repetitiva que dejas de hacer a mano es una fuente de errores menos y tiempo libre para resolver problemas. Y se nota más cuanto más crece el volumen o más transportistas utilizas.
Esta tabla muestra las fases de un pedido y lo que cambia con una integración:
| Fase | Sin integración | Con integración |
|---|---|---|
| Entrada del pedido | Se descargan o copian los pedidos a otro sistema | El pedido llega directamente a la herramienta de envíos |
| Datos del envío | Se copian dirección, teléfono, peso y medidas | Los datos se toman del propio pedido |
| Etiqueta | Se genera una a una en el sistema del transportista | Se genera desde un mismo sitio |
| Recogida | Se solicita en el sistema de cada transportista | Se gestiona desde un único lugar |
| Seguimiento | Se copia el número (tracking) al pedido y se consulta en cada web | El número queda asociado al pedido y se consulta en un solo sitio |
| Incidencias | Se detectan al revisar cada transportista | Se ven en una misma vista |
La columna de la derecha es el resultado al que apuntar. Lo que se automatiza de verdad depende de la herramienta y de cada transportista.
No hace falta automatizarlo todo a la vez. Empieza por lo que más se repite y más errores genera.
Etiquetas. Es la tarea más repetitiva y la que más fallos de transcripción provoca.
El número de seguimiento en el pedido. Evita copiarlo a mano y permite que el cliente lo consulte sin escribirte. La forma de comunicárselo la explicamos en seguimiento e-commerce.
Las recogidas. Programarlas desde un solo sitio ahorra tiempo, sobre todo si trabajas con varios transportistas.
La asignación del transportista. Si tu herramienta lo permite, puede decidirse según reglas (por destino o por tipo de pedido). Si todavía no tienes esas reglas claras, defínelas antes de automatizar.
Un ejemplo orientativo: una tienda que integra sin revisar los datos. Un cliente escribe su dirección sin número de portal y el sistema genera la etiqueta tal cual. El error ya no se descubre al copiarla, sino cuando el paquete queda retenido.
Integrar no elimina los problemas: los hace más fáciles de ver, si el sistema los muestra. Direcciones erróneas, destinatarios ausentes, paquetes retenidos y pedidos que no encajan en las reglas seguirán apareciendo. La diferencia es verlos pronto y en un mismo sitio, para avisar al cliente antes de que pregunte.
Por eso conviene que la integración incluya el seguimiento y las incidencias, y no solo la etiqueta. Es lo que se conoce como seguimiento integral: ver el estado de todo el proceso de envío y no solo el último tramo.
Una plataforma logística 360 que permita conectar tu e-commerce y tus transportistas y gestionar etiquetas, recogidas, seguimiento e incidencias desde un solo sitio es esencial. En el flujo de arriba, eso significa que el pedido, la etiqueta, la recogida y el estado del envío pasan por un mismo lugar y no por el sistema de cada courier.
Si vas a valorar una herramienta de este tipo, te ayuda saber cómo elegir una plataforma logística 360. Y antes de conectar a cada transportista, conviene dejar claro con él qué puede integrarse y qué no, algo que explicamos en qué pactar con el transportista.
Datos de pedido completos (dirección, teléfono, peso y medidas), reglas claras de qué transportista para qué pedido y un plan manual para cuando falle la conexión. Cuanto más limpio esté todo, mejor funcionará la integración.
Se tratan como excepciones: una persona los revisa y decide qué hacer. Conviene que tu herramienta los muestre claramente para que no se queden esperando sin que nadie los vea.
Sí, si la herramienta los conecta. La ventaja es generar etiquetas y gestionar recogidas y seguimiento desde un mismo lugar y no por separado. SendSeiPro conecta varios transportistas con ese fin.
Mide cuántos pedidos pasan sin intervención manual, cuántas etiquetas hay que corregir, cuánto tarda un pedido en salir y cuántas incidencias detectas antes que el cliente. Si ves el seguimiento y las incidencias en un mismo sitio, reunir esos datos es más fácil.
No hay un plazo único: depende de tu tienda, de los transportistas y del estado de tus datos. Pídelo al proveedor, prueba con pedidos reales y evita estrenarla en pleno pico de campaña. Con una plataforma de logistica integral, consulta con su equipo cómo se conecta con tu tienda.
Automatizar lo repetitivo deja tiempo para lo importante